Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

SALUD MENTAL Y DEPRESION

La salud mental se define como el modo en que pensamos y sentimos acerca de nosotros mismos y del mundo que nos rodea, y sobre como nos comportamos e interactuamos con los demás en nuestra vida de todos los días. No es fácil definir exactamente lo que quiere decir tener buena salud mental, ya que las personas pueden interpretar lo que significa ser mentalmente sano de maneras muy diferentes. Por otra parte, hay algunos signos y síntomas que pueden indicar cuando alguien tiene un problema de salud mental, por ejemplo cuando sus funciones mentales no funcionan tan bien como deberían, y se evidencian alternaciones en su pensamiento y conducta.

Tomando la depresión como ejemplo, a pesar de no haber un patrón establecido y teniendo en cuenta que cada persona puede verse afectada de maneras muy diferentes; existen algunas pistas simples que podemos destacar.


Qué significa estar deprimido

La depresión es mucho más que sentirse levemente saturado y alicaído, lo cuál es algo que todos experimentamos de tanto en tanto y parte natural de los altibajos de la vida. Estar clínicamente deprimido significa no poder levantar el ánimo y continuar con nuestras vidas. La depresión persiste y comienza a interferir con nuestras rutinas normales diarias haciendo que no podamos disfrutar de las actividades y pasatiempos que solían ser agradables.


a.Nos puede resultar difícil levantarnos por la mañana para ir a trabajar o a la escuela. Podemos también tener dificultad para dormir de noche y cuando finalmente logramos conciliar el sueño, éste podría sufrir alteraciones.

b.Nuestras relaciones con la familia, amigos y colegas de trabajo pueden verse alteradas y nuestra autoestima puede disminuir.

c.Puede ser que nos encontremos constantemente preocupados y ansiosos o en pánico por ninguna razón en particular.

d.Nuestros hábitos alimenticios pueden cambiar y experimentar variaciones de peso debido a que comemos más de lo acostumbrado o perdemos el apetito.

e.Tal vez estemos sensibles y lloremos mucho, o puede ser que no logremos ponernos en contacto con nuestras emociones al punto de sentirnos paralizados e incapaces de expresar nuestros sentimientos.

f.Algunas personas pueden volverse agresivas y hostiles o irritables sin razón.

g.La vida puede tornarse demasiado difícil y entonces nos cuesta enfrentarnos aún con las tareas más sencillas.

h.Podemos sentirnos culpables y merecedores de castigo.

i.Nuestra memoria y concentración podrían no funcionar tan bien como acostumbraban y encontrar cada vez más difícil tomar decisiones.

j.Otros síntomas físicos como dolores de cabeza, u otras afecciones pueden convencernos de que tenemos algo malo.

Independientemente de las diferentes maneras en que algunos de estos síntomas pueden afectarnos, los factores principales que indican una depresión son los mismos. Muy probablemente se diagnosticará depresión severa si los síntomas han persistido por más de dos semanas y además son acompañados por falta de ánimo y ausencia de placer en las búsquedas que fueron una vez objeto de deseo y son, por último, lo bastante severos como para interferir en las rutinas y actividades diarias.

¿Quiénes pueden sufrir de depresión?

Nadie sabe por qué algunas personas se deprimen y no otras y tampoco existe ninguna causa conocida de depresión. Los episodios depresivos pueden ser provocados por factores bioquímicos, genéticos, psicológicos, ambientales y sociales o una combinación de éstos. Lo que sí se sabe es que ciertos grupos de personas se consideran más proclives a la depresión que otros. Estos incluyen a los enfermos crónicos, a los discapacitados, a aquellos que viven en condiciones de pobreza, aquellos que tienen algún antecedente de depresión en la familia, los sin hogar, las minorías étnicas y la gente en prisión. En ocasiones, diferentes circunstancias de la vida como la sobreabundancia, el retiro de la actividad laboral, el divorcio, el dolor profundo por la muerte de un ser querido, problemas en el trabajo o dificultades financieras pueden provocar episodios de depresión.


Sin embargo, nadie está exento de sufrir depresión y cualquiera puede desarrollar un trastorno depresivo aunque no se encuentre dentro de los grupos considerados de riesgo mayor. La realidad es que cualquier clase de problema de salud mental y depresión puede afectar a cualquier persona en algún momento de su vida.

Recuperación

Uno de los obstáculos más grandes para la recuperación de una persona que sufre de depresión o cualquier problema de salud mental es la renuencia a buscar ayuda. Muchas personas tienen miedo de admitir que no pueden manejar la situación e intentan salir de ella por sus propios medios, pero los síntomas improbablemente desaparecerán solos y posiblemente persistirán durante años si no se cuenta con la ayuda y el tratamiento apropiados.


Cualquier clase de problema de salud mental puede resultar en una experiencia de aislamiento total, ya que el individuo involucrado no puede evitar sus sensaciones, de manera que el entendimiento y apoyo por parte de familiares y amigos puede ser de enorme ayuda para alguien que lucha contra la depresión. Sin embargo, lo más importante de recordar es que la depresión se puede tratar y es también bastante común.


Su doctor es la persona apropiada para aconsejarle sobre las opciones de tratamiento disponibles. El será capaz de hacer la evaluación médica para obtener un diagnóstico correcto y podrá considerar cualquier otro factor contribuyente. Por lo general, el tratamiento consistirá en medicación y quizás alguna forma de terapia o una combinación de ambas.


La depresión y la ansiedad son condiciones serias que pueden afectar a cualquier persona en cualquier momento.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Top