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Rizotomía dorsal selectiva

La espasticidad es una alteración caracterizada por un aumento del tono muscular, es decir, del estado de contracción muscular, que se presenta en diversas enfermedades neurológicas tales como parálisis cerebral, traumatismos de cráneo, hidrocefalias, traumatismos raquimedulares. esclerosis múltiple, etc.

La espasticidad constituye una limitación importante en la recuperación funcional y en la calidad de vida de los pacientes afectados por estas enfermedades. 

Con cierta frecuencia se observa que el tratamiento de rehabilitación y los medicamentos que contribuyen a la relajación muscular (denominados miorrelajantes), luego de un cierto tiempo no logran reducir completamente la espasticidad. Por haber llegado al límite en sus resultados sólo logran y no en todos los caso evitar las complicaciones ortopédicas que son consecuencia de una prolongada espasticidad (luxación de cadera, retracciones de músculos y tendones, deformaciones de los pies, etc.). Es entonces cuando la Rizotomía Dorsal Selectiva constituye una posibilidad importante en el tratamiento de aquellos pacientes en los cuales la espasticidad es un severo factor limitante de la vida cotidiana.

2¿En qué consiste la Rizotomía Dorsal Selectiva?.

Se trata de una intervención quirúrgica que se realiza sobre las raíces posteriores de los nervios raquídeos que trascurren en la cola de caballo, en la parte más baja del conducto raquídeo.

Mediante un monitoreo electromiográfico intraoperatorio realizado por un médico especialista en neurofisiología, se determinan cuales son las raíces nerviosas que forman parte de "circuitos anormales" que producen y mantienen la espasticidad.

La identificación de estas raíces se realiza mediante la estimulación individual de cada una de las raicillas que forman las raíces posteriores de los segmentos lumbosacros destinados a los miembros inferiores. La respuesta clínica "normal" a la estimulación de una raíz posterior (sensitiva), es una contracción muscular en el mismo nivel del estimulado. Por ejemplo, si se estimula la raíz posterior Lumbar 2 (L2) sólo hay respuesta en los aductores del muslo (inervados por L2). Al mismo tiempo, se observa una respuesta electromiográfica "normal", con un patrón característico de tipo "decremental".

Una respuesta clínica "anormal" es aquella por la cual se obtiene una difusión del estímulo a otros niveles del estimulado. Por ejemplo, si se estimula la raíz, posterior L2 se obtiene como respuesta no sólo la contracción de los aductores sino también la de otros músculos (isquiotibiales, tríceps sural, etc.), inervados por otros segmentos del estimulado. La facilitación que existe en estos casos motiva que la contracción muscular persista aunque haya cesado el estímulo radicular, lo que no ocurre en las respuestas "normales". La respuesta electromiográfica "anormal" se caracteriza por tener un patrón
de tipo "incremental".  

Esta difusión del estímulo y la persistencia de la contracción muscular, sumada al patrón electromiográfico "incremental" muestra que la raíz estimulada forma parte de un "circuito excesivamente facilitado" por la misma, así como las demás raíces con respuestas "anormales" son selectivamente seccionadas bajo microcirugía interrumpiéndose así los circuitos anormales causantes de la espasticidad.

Las raíces que muestran respuestas "normales" no son interrumpidas y, por lo tanto, no existe posibilidad de que se produzcan alteraciones sensitivas. Tampoco son interrumpidas las raíces anteriores -motoras-, lo cual evita toda posibilidad de parálisis muscular postoperatoria. El fundamento de la Rizotomía Dorsal Selectiva radica en que, bajo condiciones normales, el tono muscular resulta de un equilibrio entre la acción inhibidora o "frenadora", que sobre dicho tono muscular ejerce la vía piramidal, y la acción excitatoria o "facilitadora" transmitida por las raíces posteriores de los nervios raquídeos desde los
músculos a la médula espinal.

La lesión piramidal que existe en pacientes con lesiones cerebrales o medulares, como las mencionadas, rompe ese equilibrio, el que es restablecido mediante la Rizotomía Dorsal Selectiva al interrumpir selectivamente la acción de las raíces posteriores de los nervios raquídeos.

 ¿Quienes se benefician con la RDS?

Un grupo importante de pacientes que se beneficia con la rizotomía dorsal selectiva está integrado por aquellos que presentan una forma espástica de parálisis cerebral. La misma se halla indicada en los casos en que la espasticidad les impide mantener una postura erguida (postura en marcha de tijera con pie equino). 

4 ¿Cuál es la relación entre RDS y cirugía ortopédica?.

La cirugía ortopédica no es una opción de tratamiento para la espasticidad, en cambio es usada para ayudar a corregir los problemas de contracturas de los músculos y deformidades de los huesos causadas por la espasticidad muscular. La cirugía ortopédica puede ayudar a alargar los músculos hasta una longitud adecuada y/o corregir completamente las deformidades del hueso, pero no tiene influencia sobre la espasticidad.

La cirugía ortopédica es más efectiva si se utiliza con tratamientos para el manejo de la espasticidad. Un niño con parálisis cerebral por ejemplo puede ser incapaz de correr y jugar para mantener los músculos estirados y creciendo. Cuando la rizotomía o el baclofén intratecal relaja los músculos y disminuye la espasticidad, el cirujano ortopedista puede alargar los músculos hasta su apropiada longitud.

Los médicos pueden alterar o variar los músculos y huesos, pero no pueden repara el cerebro donde la causa de la parálisis cerebral permanece.

 Por lo tanto, ha pesar del tratamiento de la espasticidad y cirugías ortopédicas un niño con parálisis cerebral, u otra discapacidad como lesión de la médula espinal o del cerebro, siempre tendrá otro efectos como la pérdida del control motor selectivo y dificultad con el equilibrio.   

¿Cuáles son los resultados que pueden esperarse de la rizotomía dorsal selectiva?

En los pacientes que deambulan, aunque en forma anormal, es posible mejorar el aspecto, rendimiento y eficacia de su marcha; al reducirse la espasticidad el paciente se puede parar y caminar más derecho; además se incrementa la amplitud de movimientos de cadera y rodillas lográndose que los pasos sean más largos y la marcha más rápida.

En pacientes que deambulan en forma anormal y con ayuda de elementos (bastones, muletas, etc) es posible mejorar la calidad de su ambulación y reducir la dependencia que presentan de esos elementos.

En aquellos que gatean o avanzan arrastrándose sobre el pecho y abdomen y que se mantienen parados con ayuda aunque sin avanzar o caminar, se obtiene un mejor mantenimiento de la posición de pie, abriéndose la posibilidad, neurorehabilitación mediante, de lograrse una ambulación asistida con la ayuda de bastones o muletas. (es preciso señalar que para obtener logros los pacientes deberán someterse antes de la operación a un trabajo intensivo de neurorehabilitación con el objetivo de obtener los mejores resultados posibles, no se espera que un paciente sin una previa preparación de neurorehabilitación pueda obtener resultados).

Observe la postura de las rodillas, esta es un posición que impide una marcha correcta, hay un gasto energético importante impidiendo la marcha a mayores distancias. En la mayoría de los casos la marcha es imposible o muy dificultosa.

Posterior a una rizotomía y con una etapa antes y después de neurorehabilitación los resultados desde el punto de vista de postura y movimiento son importantes.

¿Quién es el candidato ideal para una rizotomía?.

  1. Está entre 4 y 6 años de edad.
  2. Tiene espasticidad pura sin otros tipos de problemas del tono muscular (distonías) y tampoco alteraciones en el equilibrio (ataxias).
  3. Haber realizado un tratamiento neurorehabilitador previo a la cirugía no menor de 6 meses con estabilización en los resultados.
  4. Tiene control del movimiento (puede mover el músculo pero su tono evita usarlo efectivamente).
  5. Tiene músculos espásticos, ante todo en las piernas (diplejía espástica), espasticidad en las piernas y en los brazos con las piernas más afectadas (cuadriplejía espástica), o espasticidad que afecta un brazo y una pierna del mismo lado del cuerpo (hemiplejía espástica). 
  6. No tiene una escoliosis severa (curva deformante de la columna) o no ha tenido una fusión vertebral en el área lumbar (espalda baja) por escoliosis.
  7. Está bien motivado y tiene la capacidad de cooperar en el programa de terapia a largo plazo.
  8. Tiene una familia que entiende el compromiso a largo plazo con la terapia física intensiva.
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